¡Cuidado con la supuesta “ayuda” de Sberbank! Me abrieron una tarjeta de crédito a mi nombre y te explico cómo averiguar qué cuentas te han creado
add_circle Pros
- Amplia red de sucursales y cajeros en todo el país, lo que facilita el acceso físico.
- Plataforma en línea disponible para consultas de saldo y movimientos.
- Posibilidad de bloquear y desbloquear tarjetas rápidamente a través de la aplicación.
- Variedad de productos financieros que pueden adaptarse a distintas necesidades.
- Atención al cliente en varios canales (teléfono, chat, sucursal) para consultas generales.
remove_circle Contras
- Apertura de cuentas o tarjetas sin autorización del cliente, generando fraude interno.
- Falta de claridad y transparencia en los procesos de verificación de identidad.
- Demoras excesivas en la resolución de reclamos y en la devolución de fondos.
- Comunicación poco empática del personal, con respuestas automáticas y sin seguimiento.
- Política de rechazo para abrir nuevas cuentas después de incidentes, sin justificación razonable.
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Editor's Summary
Te cuento lo que me pasó con Sberbank y por qué todavía me da escalofríos. Sin avisarme, me aparecieron una tarjeta de crédito a mi nombre que jamás solicité. Lo peor fue el proceso para cerrarla: horas y horas en sucursales, llamadas interminables al call center y una burocracia que parecía no acabar. La falta de verificación y la velocidad con la que el banco crea productos a nombre del cliente me dejaron con la sensación de que cualquiera que confíe en su seguridad financiera debería estar alerta. Mi marido también vivió una pesadilla cuando su tarjeta de nómina se congeló tras una transferencia legítima. No es un caso aislado, es una práctica institucional que parece priorizar el control interno sobre la atención al cliente. Si buscas una entidad que respete tu identidad y tu tiempo, piénsalo dos veces antes de seguir con Sberbank.
Specifications
Me crucé con Sberbank de una forma que todavía me pone los pelos de punta, y por eso quiero contar lo que me pasó para que nadie más caiga en el mismo embrollo. El empleado se plantó sin vergüenza, sus mentiras son de manual y todavía me hierve la sangre al recordar cómo manejaron todo.
Antes de meterme en pormenores, tengo que relatar otro caso que le ocurrió a mi marido hace unos años; sirve de ejemplo de hasta dónde llega este banco para convertir una simple operación en una verdadera pesadilla.
Bloqueo de tarjeta sin fundamento
Él transfirió unos 200 000 rublos de una de sus tarjetas personales a la tarjeta de nómina, y en el mismo instante en que la transferencia quedó confirmada, el banco congeló la tarjeta. Pasó días enviando correos al soporte, yendo a sucursales y entregando papeles que demostraban que el dinero era suyo, pero nada se movió. ¿Lo peor? Era su tarjeta de nómina, así que su empresa se quedó sin liquidez porque el área de contabilidad no podía entregarle efectivo. Al final lo solucionó a través de su trabajo, pero Sberbank le negó abrir una cuenta nueva durante años. Ya está resuelto, pero en su momento fue un dolor de cabeza enorme.
La mentira del empleado del banco
Tuve que pasar por una sucursal para hacer unos trámites y, de paso, instalar la aplicación móvil en mi nuevo teléfono. La primera oficina me dijo que faltaba documentación, así que no podían ayudarme. Salí molesta, pero pensé en probar en otro punto.
En la segunda sucursal la cajera me recibió con una sonrisa, tomó mi DNI y me aseguró que todo estaba en orden. Me entregó un formulario, lo rellené y me prometió que la aplicación quedaría lista en unos minutos. Esperé, vi pasar los minutos y, al fin, recibí una notificación de que la app ya estaba disponible para descargar. Pensé: “¡Genial, por fin!”.
Al abrir la aplicación, apareció una tarjeta de crédito recién emitida a mi nombre, una que nunca solicité. Llamé a la sucursal y el empleado al teléfono juró que no habían abierto nada. Me dijo que la “ayuda” que pedí era solo una revisión rutinaria de la cuenta y que la tarjeta debía ser un error. Pedí pruebas y se quedó callado un buen minuto antes de soltar: “Mire, probablemente sea un fallo del sistema”.
Ese fue el primer indicio de que algo no estaba bien. Pedí ver el documento que aseguraba yo había firmado y él se enredó, diciendo que el papel estaba “en el sistema” y que lo podría recoger más tarde. Salí de la sucursal con un nudo en el estómago y una tarjeta de crédito fantasma que podía arruinar mi historial crediticio.
De vuelta en casa, ingresé al portal en línea y vi no solo la tarjeta fantasma, sino también una cuenta de ahorros y una oferta de préstamo que nunca solicité. Cada línea estaba vinculada a mi nombre, mi domicilio, mi número de teléfono, todo lo que le había dado a Sberbank. Era como si el banco hubiera decidido “ayudarme” abriéndome una serie de productos que nunca pedí.
Lo peor es que la “ayuda” que pedí era simplemente instalar la aplicación móvil en mi nuevo teléfono. En su lugar, me aparecieron una tarjeta de crédito, una cuenta de ahorros y una pre‑aprobación de préstamo, todo sin mi autorización.
Después de eso, llamé al servicio de atención al cliente. El primer agente fue educado pero vago, diciendo que remitían mi queja al “departamento correspondiente”. Me dejaron en espera 45 minutos y luego me pasaron a un supervisor que repitió el mismo guion: “Lamentamos el inconveniente, investigaremos”. Nada cambió.
Me tomó tres semanas de llamadas incansables, correos y varios viajes a la sucursal antes de conseguir un reconocimiento por escrito de que cerrarían las cuentas no autorizadas. Prometieron borrar la tarjeta de crédito de mi historial, pero aún sigo esperando esa confirmación.
La lección que me costó aprender es clara: si un banco dice que te está “ayudando”, revisa con lupa cada producto nuevo que aparezca a tu nombre. No te fíes de una sola promesa verbal. Exige todo por escrito y, si el banco no puede mostrar el documento que supuestamente firmaste, aléjate y presenta una queja ante el defensor del cliente financiero.
A continuación tienes una guía paso a paso para ver qué cuentas tiene Sberbank (o cualquier banco) a tu nombre, y así detectar esos movimientos furtivos antes de que dañen tu crédito.
Paso 1: Entra en el portal oficial en línea
Usa la página web oficial del banco o su aplicación móvil, nunca un enlace de terceros que recibas por correo. Cuando estés dentro, busca una sección llamada “Mis productos”, “Resumen de cuentas” o algo parecido. Esa pantalla debe mostrar cada cuenta, tarjeta, préstamo e inversión vinculada a tu perfil.
Paso 2: Revisa la pestaña de “Tarjetas de crédito”
Aunque nunca hayas solicitado una tarjeta, puede aparecer aquí. Haz clic en cada una para ver la fecha de activación, los últimos cuatro dígitos y los movimientos recientes. Si encuentras una tarjeta que no reconozcas, anota su número y la fecha de emisión.
Paso 3: Revisa las cuentas de “Ahorro y Depósito”
Algunos bancos crean automáticamente un producto de “ahorro” al abrir una cuenta corriente. Busca cualquier cuenta con saldo cero o con una fecha de apertura reciente que no recuerdes haber autorizado.
Paso 4: Explora la sección de “Préstamos”
Los préstamos preaprobados suelen aparecer como “ofertas”. Si ves un préstamo con estado “activo” o “desembolsado”, es una señal de alerta. Haz una captura de pantalla y anota el número del préstamo.
Paso 5: Descarga tu historial de transacciones
La mayoría de los portales permiten exportar un CSV o PDF con toda la actividad. Busca rápidamente las fechas en que sospechas que se abrieron las cuentas no autorizadas. Así tendrás un rastro documental para presentar al banco.
Paso 6: Contacta al servicio de atención al cliente con datos concretos
Al llamar, ten a mano las capturas, los números de cuenta y las fechas. Puedes decir algo como: “Veo una tarjeta de crédito abierta el 12/03/2023 que nunca solicité. Ciérrela de inmediato y confirmen que la han eliminado de mi historial crediticio”. Cuanto más concreto seas, menos probabilidades hay de que te ignoren.
Paso 7: Presenta una queja formal
Si el banco se niega a actuar, redacta una queja formal dirigida a su departamento de cumplimiento. Adjunta toda la evidencia recopilada. Envíala por correo certificado para tener constancia.
Paso 8: Denuncia al regulador financiero
En Rusia puedes presentar la denuncia ante el servicio de protección al consumidor del Banco Central. En otros países busca el regulador equivalente. Ellos pueden presionar al banco para que solucione el problema.
En resumen, los bancos pueden ser torpes, pero también pueden llegar a ser francamente engañosos. No dejes que un empleado “servicial” te convenza de que una tarjeta fantasma es solo un error. Mantente al tanto de cada producto que aparezca a tu nombre y actúa rápido si algo te parece raro.
Ojalá esto te ahorre la pesadilla que yo viví. Si te ha pasado algo parecido, deja un comentario; compartir nuestras experiencias es la mejor forma de sacar a la luz esas prácticas turbias.
