Me lancé a ver «Бедную Настю» en 2021 y ahora me pregunto: ¿qué le pasa a la serie y a mí?","content_html":"<div class=\"description hasinlineimage\"><p><strong><em>¡Ey, gente!</em></strong></p><p><em>Parecería que tendría que pasar algo fuera de lo común en mi vida para que, en 2021, me anime a ver una telenovela rusa de principios de los 2000.</em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/eZUpIDe69hrtbfXNJKmMw.jpeg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><em>No, no es falta de opciones ni que esté a punto de jubilarme. ¿Nostalgia? Un toque, pero sobre todo la necesidad de crear. No podía bordar en silencio; necesitaba un fondo. Hace poco terminé de repasar todas esas series largas que adoro, y al buscar algo que acompañara mis puntadas, recordé «Бедную Настю» (2003-2004), esa producción que se colaba mientras caminaba de la escuela a casa.</em><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/N50kchVolunITYE9X2k1A.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em>La trama la recuerdo de manera difusa, pero los personajes con sus trajes elegantes se quedaron grabados en mi memoria, y engancharme a la serie fue pan comido.</em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/zYTP01ZxhFGislxXLfpKaw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>TRAMA</strong></em></p><p><em><strong>Los hechos se sitúan en 1839.</strong></em> La historia se desarrolla <em><strong>en los dominios cercanos a San Petersburgo y en la propia capital.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/bDeRjkgb0Vi0TsLHaOEkdg.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><em><strong>Los protagonistas son familias nobles, la aristocracia e incluso la dinastía imperial.</strong></em><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/lCXpNpGYaI3XFyQuZ87A.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div>La mayoría de los personajes llevan apellidos de figuras reales, pero la serie se aleja de la historia y se centra en el amor, los bailes, los duelos y las intrigas.<div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/uAe96QJmT4AVFZ689t14NQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div>Ni hablar, la intro ya anuncia de golpe un romance de época.<p><em><strong>PERSONAJES</strong></em></p><p>Desde los créditos iniciales ya se percibe quiénes ocupan los papeles centrales.</p><p>En primera instancia, la serie gira en torno a Anna Platonova (interpretada por Elena Korikova), una criada del barón Korf a quien se le predice un futuro en el Teatro Imperial gracias a su talento escénico y su voz cautivadora.</p></div><div class=\"inline-image\"> <a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/Jlm6kvj4HswcvwcLUBFog.jpg?s=QkBHt\"></a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Todo iría bien, pero <em><strong>a pesar de su educación y sus modales impecables, la chica sigue siendo una sierva.</strong></em> Para la mayoría su condición es un secreto, sin embargo, al adentrarse en la vida social, Ana arriesga mucho.</p><div class=\"inline-image\"> <a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/eqJXZzauQyJHwTTkgz98w.jpg?s=QkBHt\"></a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Especialmente cuando en el horizonte aparece un noble enamorado, al que aún llegaremos.</p><p>En mi opinión, <em><strong>el mayor talento de la actriz Elena Korikova es su belleza y juventud.</strong></em> <em><strong>Yo estaba segura</strong></em> de que tiene una edad similar a la de su personaje, <em><strong>que parece de unos 20 años, ¡no de 31!</strong></em></p><div class=\"inline-image\"> <a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/wSGqQyJJ3h6jpVEhocUFIQ.jpg?s=QkBHt\"></a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Al principio se nota, pero después hubo momentos en los que parecía mayor. Sí, el equipo de cámara y maquillaje se esforzaron, pero sigo pensando que gran parte se lo debe a la propia actriz.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/5TE0tWKcWqMZJBY0oXQfg.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Otro asunto es su actuación.</strong></em> Como ya señaló alguien antes que yo, <strong><em>mientras que otros personajes del guion ven a la heroína como una actriz genial, Korikova la interpreta de forma torpe.</em></strong></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/UQiOD8xXdAK3i2W8JgYplw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Tuve suerte porque su personaje es sereno y esas <em><strong>emociones uniformes se logran más o menos</strong></em>. Sin embargo, <em><strong>cualquier otra interpretación resulta poco convincente</strong></em> e incluso, a veces, francamente ridícula.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/DoB6x6GG5vSSzzQtxeYnXw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Por eso, <em><strong>en conjunto el personaje de Ana resulta confuso,</strong></em> y en algunos momentos la heroína, que se supone debe ser bondadosa, parece hipócrita, ya que <em><strong>la actriz falsifica cada vez que puede.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/dPGLMLuy0Xbb0YY1fdsgXw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>El tutor de Ana es <em><strong>el viejo barón Korf (Albert Filozov), un personaje que, a mi parecer, resulta extraño.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/RrBQTxEcmNaBpGgBy8Og.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Literalmente está obsesionado con su pupila. Te lo juro, es como la gallina con su huevo: él y Anna, con su talento inigualable. <em><strong>Parece que intentan pintar al tipo como un sabio anciano y bondadoso que acoge al huérfano, un héroe, si no fuera porque descuida a su propio hijo.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/8Sgd8QgNwINnAYUDbu206g.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Aunque la serie trata de equilibrar esa impresión, si la historia se situara hoy, el joven Corf, alimentado por el desprecio de su padre, gastaría todo su sueldo en terapia.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/uamM9u7i0ZQ4fEdCsZSRg.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Por cierto, resulta curioso que <em><strong>los verdaderos Corf eran fervientes opositores a la abolición de la servidumbre,</strong></em> algo que la serie no menciona. Ya dije que se aleja de la precisión histórica, pero vaya.</p><p><em><strong>Vladimir Corf (Daniil Strakhov) – hijo del barón.</strong></em> Es intenso, terco, orgulloso, pero también noble.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/Z3FuFHCm57hTvTyciC4g.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>De pequeña, consideraba al hombre más guapo</strong></em> y la mitad de mi segundo curso estaba secretamente enamorada de un compañero con el mismo corte de pelo que Daniil Strakhov. Con los años mis gustos cambiaron, y al joven Corf empecé a valorarlo más por su carácter.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/O90vlZsJdzdIh4udiyZmvQ.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Con frecuencia leo en los comentarios que es el hombre soñado, pero yo no comparto esa visión. Más bien lo llamaría, con la jerga actual, un «abusador».</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/kA4XVA71KjHw9xmQf1bfw.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Vladimir creció junto a Anna, y desde los primeros capítulos muestra una clara antipatía hacia ella, aunque al mismo tiempo parece que oculta algo.</strong></em></p><p>Me resultó a veces extraño observar a este personaje, que al principio se muestra duro y explosivo, y después lo obligan a comportarse de forma ridículamente servil.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/VeQ1HokSgnnTHWqimXqLjQ.jpg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>En realidad no es el único personaje de la serie con una bipolaridad de guion, cambiando su conducta al instante.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/1KxBdHZxN7ZRMdg3US5Mg.jpeg?s=QkBHt\"> </a> <div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Mihail Repnin (Petr Krasilov) – noble, amigo de Vladimir Corf.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/1qRjNxNLfYHB22nygkWpow.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Sin saber nada de su origen, me enamoré de Anna a primera vista y luego me puse a averiguar por qué mi amigo el barón se oponía a nuestra relación.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/SQ1tGpEDu4EFnaQYRehHlQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Petrá Krasilova, por alguna razón, me quedó más grabada por su papel en «No naciste hermosa», y esperé con ansias los primeros 20 episodios para ver cómo empezaba a lucir esas voluminosas faldas. Con el tiempo, me acostumbré a que en esta época él es un personaje positivo, aunque algunas de sus decisiones me dejan pensando.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/ddY2ZlGyj4WARR2HBrJSLQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>El enamoramiento se muestra de forma totalmente encantadora; te hace creer y hasta desear estar en el lugar de su objeto de adoración.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/oxj4TCXkd2tJk2xG6pnQQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><strong><em>La hermana del príncipe Repnin, Natalia (Ekaterina Klimova)</em></strong>.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/SBo1VvfQnhjlInr7jcw9Q.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Según la trama, es uno de los personajes más equilibrados; me encanta la actriz y, a mi parecer, como un buen vino, ha ganado mucho más carácter con los años.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/oyt1z1WbScO4Sns1oBqQug.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Pero, siendo sincera, al principio de la serie su actuación no me convencía; fue después cuando empecé a preocuparme por ella.</p><p><em><strong>El zarillo Alejandro (Dmitri Isaev) – hijo del emperador del trono ruso.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/smDPTjvFAdCrABYH6eCXw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Qué transformación tan extraña, este actor <em><strong>me parecía totalmente feo cuando era niño,</strong></em> comparado con el barón Corf, y <em><strong>ahora encaja con mi tipo,</strong></em> no sé cómo explicarlo.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/HrjiIQgHfIa7gU88RXcUYw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>En la trama es un joven apasionado que parece más interesado en el amor y la aventura que en gobernar. <em><strong>Al principio su historia resultaba algo aburrida, pero después se convirtió en una de las más interesantes para mí.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/8kQzXLhMDBRPROup8IEUvQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Y, probablemente, es uno de los pocos personajes que realmente se desarrollan de forma coherente y lógica.</strong></em></p><p><em><strong>El emperador Nicolás I (Víctor Verzhbitski) resultó majestuoso y severo.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/1c2OCoGenqzisZZ0ndS5Q.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Es estricto en sus juicios, mientras que el verdadero autócrata, al contrario, mostraba más lealtad. Si volvemos al personaje, ya se entiende que el meme del caballo se refiere a él.</p><p><em><strong>La esposa del emperador, Aleksandra Fedorovna (Elena Bondarchuk).</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/aGSvXsKQH6pijXShA18yBw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Según el guion, es una mujer sabia cuya vida real desconozco, solo sé que no hablaba ruso.</p><p><em><strong>La princesa Dolgorukaya (Olga Ostroumova),</strong></em> a diferencia de la anterior matriarca de la familia, <em><strong>es una astuta manipuladora.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/Ysg6dTjs7ZyviuOSAopMCg.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Un retrato lleno de carácter interpretado por la increíble Olga Ostroumova.</strong></em> Para mí <em><strong>su actuación en la serie es la mejor,</strong></em> le crees y la admiras.</p><p>En conjunto, la serie cuenta con excelentes actores como villanos, entre ellos <em><strong>el líder de la nobleza provincial, Andrei Platonovich Zabaluev (Aleksandr Filippenko).</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/ktOVnyeanOBWPye6FcqpQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Con la princesa, él, por cierto, forma un dúo perfecto.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/xgpX5q75hosoPKa3yItag.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Sin embargo, <em><strong>mi dúo tóxico favorito de la serie es el administrador del barón Corf, Karl Modestovich (Dmitri Shevchenko).</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/Y1Hzy82Dqwn3emyv6neyXg.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><em><strong>y la sierva Polina (Anna Gorshkova).</strong></em> <div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/oBVCwkWjIrPOlJ1gmAA.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div>Son como Vupsen y Pupsen. <em><strong>Sus tramas no son tan épicas como las de la princesa y Zabaluev, por eso resultan casi cómicas al compararlas.</strong></em> <div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/fHwdScHcj5Pz2wzEZ4LA.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Además, se esfuerzan por engañarse mutuamente, lo que resulta gracioso.</p><p><em><strong>Volviendo a los Dolgoruky, el primogénito de la familia, el príncipe Andrey (Anton Makarsky).</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/Z3hLX0wm4xJTv9u3aRWDVQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Si no fuera por sus conflictos internos, la serie sería un cuarto más corta. <em><strong>En conjunto, es un personaje desagradable.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/BnxrU8OmIQYd3fpJYGcYAQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Hay personajes positivos, hay villanos, y también aquellos que hacen mal pero tratan de mostrarse buenos; eso es precisamente lo que representa el héroe de Makarsky. <em><strong>Lo que más me sorprende es cómo logra criticar a los demás y sumergirse en una ira justificada.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/uEkvOkA4QkMyRHrHvMxsA.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Liza Dolgorukaya (Anna Tabarina) al principio es una chica romántica con peinados desordenados.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/8a NepOrYz9ImoNiSqf7ZYQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>No entiendo por qué los creadores del serie decidieron subrayar a propósito sus defectos. <em><strong>Después remodelaron su imagen y le dieron un carácter aún más aventurero y caprichoso.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/8pfSwfug4OWS1IA9O4fjVQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>A Liza le atraparon los misterios, aunque sigan rodando otra serie.</p><p><em><strong>La hija menor de los Dolgoruky, Sonya (Lyudmila Kurepova),</strong></em> - <em><strong>es todo lo contrario a su hermana: tranquila y temerosa de Dios.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/mn7xpqnuWN6zc8LyTNuACg.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Tras ver a los familiares, al final ella también se lanzó a la aventura, aunque resultó más como un relleno para la trama.</p><p><em><strong>La bella Olga Kalinovskaya (Marina Kazankova), amada del zar Alejandro,</strong></em> con quien no puede estar por su origen.</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/Ezp4poEOKDfY4WoPx9s5xw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>Personaje que demuestra que <em><strong>si entras con elegancia en la vida pecaminosa de alguien, debes salir de ella con la misma gracia.</strong></em></p><p><em><strong>También está Sychikha (Svetlana Toma), que vive como ermitaña en el bosque y es conocida como bruja,</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/d7wUaeHiZui5NU6vCr1OQ.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>y también revela viejos secretos, justo cuando la trama empieza a decaer.</p><p><em><strong>La sierva Tatiana (Olga Semina),</strong></em> que siempre exclama «no le entiendo, señor» y «solo soy una sierva».</p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/4PuiLEFdLCxpVknH8h6w.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Y además hay una gran cantidad de personajes,</strong></em> <em><strong>tiernos, como la princesa María (Marina Alexandrová)</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/xA5pLLPPWrXksJkFYPAw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>o <em><strong>el excelente hombre Vasili Zhukovski (Alejandro Kalyagin).</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/GIbprLzSA7s4EzKAdftFg.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p><em><strong>Antagonistas como el barón Benkendorf (Vladimir Kachan)</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/sne2uMSkcxHIH4jZnIj2nw.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>y <em><strong>totalmente desquiciados como Pedro el Largo (Emanuel Vitorgan),</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/1ZH449x6Hp4LI5Dyn3Je6Q.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><p>se puede debatir indefinidamente cómo logró combinar en su personaje tanto nobleza como las acciones más torpes.</p><p><em><strong>Pero temo que describir a todos, incluso al lector más interesado, lo hunda en la melancolía.</strong></em></p><p><em><strong>IMPRESIONES</strong></em></p><p>Resultó que vi casi la mitad de la serie sin subtítulos, y <em><strong>al principio realmente me llamó la atención.</strong></em></p><div class=\"inline-image\"><a href=\"/sites/default/files/imagecache/copyright1/user-images/1694437/hJshNJ1HlbImeDOMYGew.jpg?s=QkBHt\"></a><div class=\"inline-image-title\"></div></div><em><strong>Aún así, es nostalgia, no del pasado histórico, sino de principios de los 2000, cuando esas telenovelas de época cautivaban al público, </strong></em>y las actrices que interpretan damas del siglo XIX se depilan las cejas y usan sombras perladas.<div class=\"",
add_circle Pros
- Ambientación de época muy cuidada: los decorados y el vestuario recrean con detalle la aristocracia rusa.
- Banda sonora envolvente que acompaña cada escena de baile y duelo.
- Personajes nobles con motivaciones claras que generan intriga constante.
- Duración de los episodios permite maratones sin interrupciones largas.
- Relación calidad‑precio excelente: la serie está disponible en plataformas gratuitas con subtítulos.
- Escenas de baile y coreografías que transportan al espectador al siglo XIX.
remove_circle Contras
- Actuación irregular de la protagonista; en algunos momentos su expresión resulta forzada.
- Guion con incoherencias y cambios bruscos de tono que desconciertan al espectador.
- Ritmo lento en varios arcos argumentales, lo que hace que algunos capítulos se sientan arrastrados.
- Personajes secundarios poco desarrollados, lo que limita la profundidad de la trama.
- Efectos de sonido y edición que recuerdan a producciones de principios de los 2000, a veces distraen.
- Algunas escenas de diálogo se sienten repetitivas y carecen de dinamismo.
Galería




























































































































Editor's Summary
Me lancé a ver «Бедную Настю» en 2021 mientras bordaba, y la nostalgia de esas telenovelas de principios de los 2000 me atrapó al instante. La serie nos lleva a los salones de San Petersburgo en 1839, con decorados y vestuarios que parecen sacados de un museo de la aristocracia rusa. Elena Korikova tiene momentos encantadores, pero su actuación a veces suena forzada, y el guion se enreda entre intrigas, bailes y escenas que se alargan sin mucho sentido. Aún con esos altibajos, la trama ofrece drama puro y momentos de romance que hacen que valga la pena darle una oportunidad, sobre todo si buscas una dosis de historia de época con un toque de melancolía de los 2000.
Specifications
¡Cuchis, amigos!
Parecería que tendría que pasar algo extraordinario en mi vida para que, en 2021, me ponga a ver una telenovela rusa de principios de los 2000.
No, no es falta de opciones ni que esté a punto de jubilarme. ¿Nostalgia? Un toque, pero sobre todo la necesidad de crear. No podía bordar en silencio; necesitaba un fondo. Hace poco terminé de repasar todas esas series largas que adoro, y al buscar algo que acompañara mis puntadas, recordé «Бедной Насте» (2003-2004), esa producción que se colaba mientras caminaba de la escuela a casa.La trama la recuerdo de manera difusa, pero los personajes con sus trajes elegantes se quedaron grabados en mi memoria, y engancharme a la serie fue pan comido.
TRAMA
Los hechos se sitúan en 1839. La historia se desarrolla en los dominios cercanos a San Petersburgo y en la propia capital.
Los protagonistas son familias nobles, la aristocracia e incluso la dinastía imperial.La mayoría de los personajes llevan apellidos de figuras reales, pero la serie se aleja de la historia y se centra en el amor, los bailes, los duelos y las intrigas.Ni hablar, la propia intro lleva la etiqueta «romance televisivo».PERSONAJES
Desde los créditos iniciales ya se percibe quiénes ocupan los papeles centrales.
En primera instancia, la serie gira en torno a Anna Platonova (interpretada por Elena Korikova), una criada del barón Korf a quien se le predice un futuro en el Teatro Imperial gracias a su talento escénico y su voz cautivadora.
Todo iría bien, pero a pesar de su educación y sus modales impecables, la chica sigue siendo una sierva. Para la mayoría su condición es un secreto, sin embargo, al adentrarse en la vida social, Ana arriesga mucho.
Especialmente cuando en el horizonte aparece un noble enamorado, al que aún llegaremos.
En mi opinión, el mayor talento de la actriz Elena Korikova es su belleza y juventud. Yo estaba segura de que tiene una edad similar a la de su personaje, que parece de unos 20 años, ¡no de 31!
Al principio se nota, pero después hubo momentos en los que parecía mayor. Sí, el equipo de cámara y maquillaje se esforzaron, pero sigo pensando que gran parte se lo debe a la propia actriz.
Otro asunto es su actuación. Como ya señaló alguien antes que yo, mientras que otros personajes del guion ven a la heroína como una actriz genial, Korikova la interpreta de forma torpe.
Tuve suerte porque su personaje es sereno y esas emociones uniformes se logran más o menos. Sin embargo, cualquier otra interpretación resulta poco convincente e incluso, a veces, francamente ridícula.
Por eso, en conjunto el personaje de Ana resulta confuso, y en algunos momentos la heroína, que se supone debe ser bondadosa, parece hipócrita, ya que la actriz falsifica cada vez que puede.
El tutor de Ana es el viejo barón Korf (Albert Filozov), un personaje que, a mi parecer, resulta extraño.
Literalmente está obsesionado con su pupila. Te lo juro, es como la gallina con su huevo: él y Anna, con su talento inigualable. Parece que intentan pintar al tipo como un sabio anciano y bondadoso que acoge al huérfano, un héroe, si no fuera porque descuida a su propio hijo.
Aunque la serie trata de equilibrar esa impresión, si la historia se situara hoy, el joven Corf, alimentado por el desprecio de su padre, gastaría todo su sueldo en terapia.
Por cierto, resulta curioso que los verdaderos Corf eran fervientes opositores a la abolición de la servidumbre, algo que la serie no menciona. Ya dije que se aleja de la precisión histórica, pero vaya.
Vladimir Corf (Daniil Strakhov) – hijo del barón. Es intenso, terco, orgulloso, pero también noble.
De pequeña, consideraba al hombre más guapo y la mitad de mi segundo curso estaba secretamente enamorada de un compañero con el mismo corte de pelo que Daniil Strakhov. Con los años mis gustos cambiaron, y al joven Corf empecé a valorarlo más por su carácter.
Con frecuencia leo en los comentarios que es el hombre soñado, pero yo no comparto esa visión. Más bien lo llamaría, con la jerga actual, un «abusador».
Vladimir creció junto a Anna, y desde los primeros capítulos muestra una clara antipatía hacia ella, aunque al mismo tiempo parece que oculta algo.
Me resultó a veces extraño observar a este personaje, que al principio se muestra duro y explosivo, y después lo obligan a comportarse de forma ridículamente servil.
En realidad no es el único personaje de la serie con una bipolaridad de guion, cambiando su conducta al instante.
Mihail Repnin (Petr Krasilov) – noble, amigo de Vladimir Corf.
Sin saber nada de su origen, me enamoré de Anna a primera vista y luego me puse a averiguar por qué mi amigo el barón se oponía a nuestra relación.
Petrá Krasilova, por alguna razón, me quedó más grabada por su papel en «No naciste hermosa», y esperé con ansias los primeros 20 episodios para ver cómo empezaba a lucir esas voluminosas faldas. Con el tiempo, me acostumbré a que en esta época él es un personaje positivo, aunque algunas de sus decisiones me dejan pensando.
El enamoramiento se muestra de forma totalmente encantadora; te hace creer y hasta desear estar en el lugar de su objeto de adoración.
La hermana del príncipe Repnin, Natalia (Ekaterina Klimova).
Según la trama, es uno de los personajes más equilibrados; me encanta la actriz y, a mi parecer, como un buen vino, ha ganado mucho más carácter con los años.
Pero, siendo sincera, al principio de la serie su actuación no me convencía; fue después cuando empecé a preocuparme por ella.
El zarillo Alejandro (Dmitri Isaev) – hijo del emperador del trono ruso.
Qué transformación tan extraña, este actor me parecía totalmente feo cuando era niño, comparado con el barón Corf, y ahora encaja con mi tipo, no sé cómo explicarlo.
En la trama es un joven apasionado que parece más interesado en el amor y la aventura que en gobernar. Al principio su historia resultaba algo aburrida, pero después se convirtió en una de las más interesantes para mí.
Y, probablemente, es uno de los pocos personajes que realmente se desarrollan de forma coherente y lógica.
El emperador Nicolás I (Víctor Verzhbitski) resultó majestuoso y severo.
Es estricto en sus juicios, mientras que el verdadero autócrata, al contrario, mostraba más lealtad. Si volvemos al personaje, ya se entiende que el meme del caballo se refiere a él.
La esposa del emperador, Aleksandra Fedorovna (Elena Bondarchuk).
Según el guion, es una mujer sabia cuya vida real desconozco, solo sé que no hablaba ruso.
La princesa Dolgorukaya (Olga Ostroumova), a diferencia de la anterior matriarca de la familia, es una astuta manipuladora.
Un retrato lleno de carácter interpretado por la increíble Olga Ostroumova. Para mí su actuación en la serie es la mejor, le crees y la admiras.
En general, a esta serie le ha tocado contar con excelentes actores como villanos, entre ellos el líder de la nobleza provincial, Andrei Platonovich Zabaluev (Aleksandr Filippenko).
Con la princesa, él, por cierto, forma un dúo perfecto.
Sin embargo, mi dúo tóxico favorito de la serie es el administrador del barón Corf, Karl Modestovich (Dmitri Shevchenko).
y la sierva Polina (Anna Gorshkova). Son como Vupsen y Pupsen. Sus tramas no son tan épicas como las de la princesa y Zabaluev, por eso resultan casi cómicas al compararlas. Además, se esfuerzan por engañarse mutuamente, lo que resulta gracioso.
Volviendo a los Dolgoruky, el primogénito de la familia, el príncipe Andrey (Anton Makarsky).
Si no fuera por sus conflictos internos, la serie sería un cuarto más corta. En general, es un personaje desagradable.
Hay personajes positivos, hay villanos, y también aquellos que hacen mal pero tratan de mostrarse buenos; eso es precisamente lo que representa el héroe de Makarsky. Lo que más me sorprende es cómo logra criticar a los demás y sumergirse en una ira justificada.
Liza Dolgorukaya (Anna Tabarina) al principio es una chica romántica con peinados desordenados.
No entiendo por qué los creadores del serie decidieron subrayar a propósito sus defectos. Después remodelaron su imagen y le dieron un carácter aún más aventurero y caprichoso.
A Liza le atraparon los misterios, aunque sigan rodando otra serie.
La hija menor de los Dolgoruky, Sonya (Lyudmila Kurepova), - es todo lo contrario a su hermana: tranquila y temerosa de Dios.
Tras ver a los familiares, al final ella también se lanzó a la aventura, aunque resultó más como un relleno para la trama.
La bella Olga Kalinovskaya (Marina Kazankova), amada del zar Alejandro, con quien no puede estar por su origen.
Personaje que demuestra que si entras con elegancia en la vida pecaminosa de alguien, debes salir de ella con la misma gracia.
También está Sychikha (Svetlana Toma), que vive como ermitaña en el bosque y es conocida como bruja,
y también revela viejos secretos, justo cuando la trama empieza a decaer.
La sierva Tatiana (Olga Semina), que siempre exclama «no le entiendo, señor» y «solo soy una sierva».
Y además hay una gran cantidad de personajes, tiernos, como la princesa María (Marina Alexandrová)
o el excelente hombre Vasili Zhukovski (Alejandro Kalyagin).
Antagonistas como el barón Benkendorf (Vladimir Kachan)
y totalmente desquiciados como Pedro el Largo (Emanuel Vitorgan),
se puede debatir indefinidamente cómo logró combinar en su personaje tanto nobleza como las acciones más torpes.
Pero temo que describir a todos, incluso al lector más interesado, lo hunda en la melancolía.
IMPRESIONES
Resultó que vi casi la mitad de la serie sin subtítulos, y al principio realmente me llamó la atención.
Aún así, es nostalgia, no del pasado histórico, sino de principios de los 2000, cuando esas telenovelas de época cautivaban al público, y las actrices que interpretan damas del siglo XIX se depilan las cejas y usan sombras perladas.Incluso me gusta la secuencia de apertura de dos minutos, que muestra a todos los personajes principales mientras Makarsky entona de fondo una canción de amor.
Y esas las bandas sonoras que suenan cada vez que aparece un personaje, cuando el personaje aparece en pantalla, mi favorita es la de Karl Modestovich y Polina.
Hay tramas amorosas interesantes y misterios en la historia, aunque, a mi parecer, el verdadero enigma es quién es la pobre Nastya; eso ya no es ningún secreto.
Por cierto, a mi modo de ver, a Nastya le va bastante bien, mucho mejor que a muchos de los demás personajes.
En conjunto, la serie mantiene una coherencia y una claridad inicial que hacen que sientas que al final todo se resolverá bien.
Los actores son guapos y actúan de maravilla; el reparto adulto, en su mayor parte, es simplemente impresionante!
No entraré en la cuestión de la precisión histórica. Entre los puntos flacos, el argumento resulta predecible y algunas escenas se alargan demasiado; al principio, antes de presentar algo nuevo, repetían escenas anteriores casi desde la mitad, y los constantes flashbacks de los personajes resultan cansinos.
A mitad de la serie dejaron de hacerlo y, en su lugar, empezaron a cortar al personaje justo cuando iba a decir algo importante, luego ese mismo diálogo vuelve a iniciarse y lo interrumpen de nuevo una y otra vez.
Si lo vemos en conjunto, la serie podría haberse reducido fácilmente a cien capítulos, o incluso menos.



