¡Hola a todos!
Me ha costado un mundo decidirme a escribir esta reseña, porque estaba pensando si hacer una crítica o no... Al final, he decidido que sí, ¡tengo que decir mi opinión!
¿Qué me ha llevado a escribir esto? Bueno, el mando de este mágico mundo de animación no es de los mejores, porque aunque es divertido, tiene sus defectos. Repite historias similares y los personajes no siempre son muy originales.
\"La historia de la princesa\" es un mando de animación para niños que me ha gustado, porque es divertido y educativo. Aunque la princesa es una niña caprichosa, también muestra que es posible aprender de los errores y cambiar.
Episodios que ya he visto son 13 y cada uno es diferente, aunque a veces se repiten situaciones similares.
Y si miras los títulos de los episodios, te darás cuenta de que algunos son un poco... extraños.
1 No quiero dormir!
2 Quiero regalos!
3 Soy una zorra!
4 Cuentos de hadas mágicos
5 Quiero un baño de burbujas
6 Es hora de comer!
7 No quiero perder!
8 ¡Quítame esta maldita corona!
9 Tiempo de limpiar
10 Quiero ir al mar!
11 No quiero ir al colegio!
12 ¡Feliz Año Nuevo!
13 ¡Ay, me duele!
Personajes del mando:
La familia está formada por la madre, el padre, la princesa y su perro.
¡Todos llevan una corona en la cabeza, excepto el perro!
La estructura del mando:
Cada episodio comienza con los caprichos de la princesa, que quiere hacer las cosas a su manera. Luego, ella canta una canción sobre su capricho y, finalmente, sus padres intentan hacerla entender que hay que comportarse bien.
Con el tiempo, mi hijo comenzó a interesarse en este mando y empezó a ponerlo en su tableta con insistencia. Y es ahí cuando empecé a notar los efectos negativos que tenía este mando en él!Por ejemplo, la serie \"No quiero ir al jardín\" donde la Princesa no quiere ir al jardín, tuvo un impacto muy grande en mi hijo.
Cada mañana nos levantamos con un gran problema, porque él no quiere ir al jardín, y es porque la Princesa también no quiere ir al jardín! Aunque en la segunda parte de la serie ella se enamora del jardín, mi hijo solo recuerda la primera parte negativa y se la ha quedado grabada en la cabeza. Mis historias positivas y visiones de la segunda parte con él no han funcionado para nada. Este mando ha afectado la difícil adaptación de mi hijo al jardín.La serie \"La lavandería\"... Ahora mi hijo se niega a ir a la bañera, aunque antes lo hacía con gran placer. A las preguntas de por qué no quiere ir a la bañera, su respuesta era \"La Princesa también no quiere ir a la bañera\".
Por suerte, no se llevó el ejemplo de la serie \"Quiero regalos!\" donde la Princesa hace una escena en el supermercado para que le compren regalos.
Desde entonces, el mando \"La Princesa\" está prohibido en nuestra casa, no le permito a mi hijo que lo vea.Pronto llegará el festivo de Año Nuevo, que es el favorito de mi hijo. Ha estado buscando una colección de videos de Año Nuevo en YouTube y encontró la serie \"Año Nuevo\" de la Princesa, que al principio dice que no existe el Papá Noel y que los regalos son los que pone mamá y papá debajo del árbol
Me recuerda a cuando mi hijo pequeño me decía que yo era el Rey del Castillo y que yo le contaba historias increíbles. Ahora me siento como si estuviera en una de esas historias, porque mi hijo me ha dicho que yo soy el Ded Moros y que yo le he dicho que no hay Ded Moros. Me ha hecho una canción que me hace reír y me hace sentir un poco triste al mismo tiempo. Es una canción que me recuerda que mi hijo está creciendo y que ya no cree en las historias que le contaba cuando era pequeño.
Me decía mi hijo que yo era el Ded Moros,
que yo era el que le traía regalos,
que yo era el que le hacía reír,
pero que yo no era el verdadero Ded Moros.
Era solo yo, su papá,
que se había disfrazado de Ded Moros,
para hacerle una sorpresa.
Pero mi hijo ya no cree en las historias,
ya no cree en el Ded Moros,
y eso me hace sentir un poco triste.
Me duele ver a mi hijo creciendo y no creer en las historias que le contaba cuando era pequeño. Me recuerda que la infancia es un momento mágico y que debemos disfrutar de cada momento con nuestros hijos. Pero también me hace reflexionar sobre la importancia de la honestidad y de la verdad. ¿Debemos contar historias que no son verdad para hacer felices a nuestros hijos? ¿O debemos ser honestos y decirles la verdad, aunque eso pueda ser difícil?
En fin, me siento un poco triste al ver a mi hijo creciendo y no creer en las historias que le contaba cuando era pequeño. Pero también me siento afortunado de haber podido ser parte de su infancia y de haber podido hacerle reír y felicitar.
Lo que me gustaría es que mi hijo volviera a creer en las historias que le contaba cuando era pequeño. Me gustaría que volviera a creer en el Ded Moros y en las historias de hadas. Me gustaría que volviera a ser un niño y a creer en la magia de la infancia.
Me pregunto si es posible hacer que mi hijo vuelva a creer en las historias que le contaba cuando era pequeño. Me pregunto si puedo hacer que vuelva a ser un niño y a creer en la magia de la infancia.
Me duele ver a mi hijo creciendo y no creer en las historias que le contaba cuando era pequeño. Pero también me siento afortunado de haber podido ser parte de su infancia y de haber podido hacerle reír y felicitar.