La desilusión con un agente de empleo: una lección de humildad
add_circle Pros
- Me contactaron rápidamente después de enviar mi información
- Me ofrecieron varias vacantes para elegir
- Me ayudaron a prepararme para la entrevista
- Me dieron información clara sobre las vacantes disponibles
- Me brindaron apoyo en la preparación de la entrevista
remove_circle Contras
- La entrevista fue un desastre, me pareció que no se interesaban en mí
- Me ofrecieron vacantes que no se ajustaban a mis expectativas
- La atención al cliente fue muy mala, me sentí ignorada
- Me sentí engañada y desanimada
- No me brindaron opciones que se ajustaran a mis habilidades y expectativas
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Editor's Summary
Me dejaron en la estacada con un agente de empleo que prometió mucho pero no cumplió con nada. Me dijeron que tenían varias vacantes disponibles, pero la entrevista fue un desastre. Me pareció que la chica joven que me entrevistó estaba más interesada en venderme una vacante que en encontrar la adecuada para mí. Me ofrecieron tres opciones, pero ninguna se ajustaba a mis expectativas en términos de relación calidad-precio o atención al cliente. Me sentí engañada y desanimada, y creo que otros deberían saber sobre mi experiencia con este agente. Me contactaron rápidamente después de enviar mi información, pero eso fue todo. Me ofrecieron varias vacantes para elegir, pero ninguna se ajustaba a mis expectativas. Me ayudaron a prepararme para la entrevista, pero eso no fue suficiente.
Specifications
Me parece que fue ayer cuando mi vida cambió de la noche a la mañana. Perdí mi trabajo y me quedé con la boca abierta. Fue un momento muy difícil, no voy a negarlo. Me sentí perdida y desanimada, como si me hubieran quitado el suelo bajo los pies. Así que decidí confiar en los profesionales para que me ayudaran a encontrar un nuevo empleo. Me fui a un agente de empleo que había visto en un anuncio, pensando que era una de las opciones más prometedoras entre las que tenía a disposición. Me llamaron para que asistiera a un Superjob, donde me encontraron y me pidieron que me presentara para una entrevista. Me dijeron que tenían varias vacantes disponibles, pero no me convencieron del todo. La entrevista fue un desastre, una verdadera decepción. Me entrevistaron una chica joven, con una actitud pretenciosa y un lenguaje corporal forzado, como si estuviera leyendo de un papel. Me pareció que estaba más interesada en venderme una vacante que en encontrar la adecuada para mí. Me ofrecieron tres vacantes, pero ninguna de ellas se ajustaba a mis expectativas, ni en términos de relación calidad-precio ni en términos de atención al cliente. Me parecía que estaban más interesados en cerrar un trato que en ayudarme a encontrar la carrera de mis sueños. Al final, me di cuenta de que la visita al agente de empleo fue el impulso que necesitaba para seguir buscando trabajo, para no rendirme y seguir adelante. Y, gracias a Dios, encontré uno rápidamente, uno que se ajustaba a mis habilidades y objetivos. Totalmente recomendado para aquellos que quieren encontrar el trabajo perfecto, pero con los ojos bien cerrados. Me gustaría pensar que fue una experiencia valiosa, pero en realidad fue un recordatorio de que no todo es lo que parece. La relación calidad-precio no estaba a mi favor, y la atención al cliente fue nula, cero. Me sentí como si estuviera siendo tratada como una simple mercancía, no como una persona con habilidades y objetivos. Me alegra haber aprendido de esta experiencia, haber descubierto que no hay que rendirse y que hay que seguir adelante, con la cabeza en alto. Me gustaría pensar que fue una lección aprendida, pero en realidad fue un recordatorio de que hay que estar atento a todo, a la pequeña letra, a la relación calidad-precio. La verdad es que, si hubiera seguido sus consejos, no creo que hubiera encontrado el trabajo que busco. Me encantó la forma en que me hizo sentir como si fuera una opción deseable, pero la realidad es que no estaba interesada en mí. ¡Fue una lección de humildad, una experiencia que no olvidaré!



