Este año, los precios de la ropa de invierno para niños parecían haber caído del cielo. Me costaba creer que aquellos precios de los kuoma y los jog dog de antes fueran cosa del pasado. Sin embargo, me di cuenta de que, en realidad, siempre había podido vivir sin ellos. Pero sí, me gustaba pensar que mi familia era una de esas que siempre había tenido los mejores calzados para enfrentar el frío. Así que, con el ánimo herido, decidí buscar en Internet qué opciones había para comprar algo práctico y calentito. Fue entonces cuando descubrí a Nordman, una marca rusa que, según mis investigaciones, ofrecía productos de calidad a precios razonables.
Lo había probado antes con mi madre, que estaba encantada con su par de zapatos y conmigo, que también estaba muy satisfecha con mi compra. Entonces, decidí comprarle a mis niños una nueva par de zapatos, y elegí diferentes modelos para cada uno de ellos, ya que son muy distintos en cuanto a los tamaños. Mi hijo, que es muy activo, se los puso al instante, y a mi hija le encantaron las lucecitas que tienen para cuando se camina en la oscuridad.
Además de su diseño, me llamó la atención que tuvieran un precio que no me parecía excesivo para una marca rusa, especialmente teniendo en cuenta que la calidad es muy buena. En ese momento, lo compré por 3.832 rublos. Fue entonces cuando me di cuenta de que había que elegir con cuidado el modelo, ya que no todos son iguales.
En cuanto al diseño, debo decir que me gustó mucho su fisonomía, que me recuerda a los kuoma de antes, pero sin su precio elevado. La verdad es que no me llamó la atención ninguna de las características que tiene, pero sí me gustó que tuvieran un acabado muy agradable al tacto.
Lo que más me llamó la atención fue que los zapatos tuvieran una capa de aislamiento natural, hecha de lana de oveja. La verdad es que no me gusta demasiado, ya que cuando se usa mucho, se ve muy mal. Me parece que es un problema que no solo afecta a esta marca.
Me parece que este año los niños han pasado por un frío muy intenso en la región de Moscú. A veces, los niños me decían que tenían el rostro congelado, pero afortunadamente, sus piernas seguían siendo calientes. Me gustó mucho ver que, pese al frío, seguían sonriendo y jugando.
Si el suelo está húmedo, no se mojan, pero, como medida extra, también uso un protector de agua. Hasta ahora, no han tenido un problema de agua con los zapatos, aunque sí he tenido un problema con la suela, ya que no es la más suave posible. A veces, los niños se caen en el suelo, pero eso también depende de cómo se camina. En resumen, son bastante cómodos.
Lo que no me gustó de los zapatos fue su peso. Me costaba creer que estuvieran tan pesados, teniendo en cuenta que son zapatos de invierno y no de primavera. Los niños también se quejaban de que se les hacía trabajo para caminar, ya que parecían estar volcando un poco al caminar.
En cuanto a la relación calidad-precio, creo que no es tan buena como yo esperaba. La verdad es que no creo que valgan la pena gastar esos precios por algo que, en mi opinión, no es de la mejor calidad.
En resumen, los zapatos de Nordman son muy cálidos, pero lo que más me desagradó fue la calidad del material y el peso, que no me parece correcto para zapatos de invierno. Por eso, no los recomendaría a nadie.
No puedo dejar de pensar en lo cómodos que son los zapatos cuando se están caminando. La verdad es que es un placer caminar cuando se tiene algo tan práctico y calentito. Sin embargo, el peso y la calidad del material son un problema que no puedo ignorar.
No puedo dejar de pensar en lo bien que se ven los zapatos en la nieve. La verdad es que es un placer ver cómo se ven cuando se están caminando. Sin embargo, el peso y la calidad del material son un problema que no puedo ignorar.
A pesar de la calidad del material, creo que el precio es un poco elevado. La verdad es que no creo que valgan la pena gastar esos precios por algo que, en mi opinión, no es de la mejor calidad.