Me costó creer que un libro sobre soltería podría ser algo más que un recetario de consejos para encontrar a tu pareja ideal. Pero este libro me sorprendió. Es un llamado a reflexionar sobre mi vida y mi relación conmigo mismo de una manera que no esperaba.
Desde la primera página, supe que este libro estaba tratando de responder a una pregunta que me había estado dando vueltas en la cabeza durante un año y medio: ¿Debo seguir perfeccionándome y mejorándome para encontrar a mi pareja? La verdad es que los hombres no están tan interesados en perfeccionarse para casarse. Simplemente son quienes son. Este libro plantea una pregunta interesante: ¿Y si la problemática no está en que no eres lo suficientemente perfecta para las relaciones? ¿Es hora de dejar de buscar la perfección y simplemente ser quien eres? Nadie necesita eso. Me hizo reflexionar sobre que el soltero no es sinónimo de fracaso. Destaco la cantidad de ideas tóxicas que desenmascara, incluyendo el estereotipo más común de que debemos perfeccionarnos constantemente para que alguien llegue a nuestra vida. No hay recetas fáciles ni consejos sobre los 10 pasos para encontrar a tu pareja. Esto no es un manual sobre cómo atraer a un príncipe. Es una conversación honesta con la autora, que ha pasado por la experiencia de solterona durante mucho tiempo y se casó por primera vez a los 40+.
…cuanto mayor sea la edad de la novia, más fuerte será el matrimonio.
Me hace reflexionar sobre que el soltero no es sinónimo de fracaso. Destaco la cantidad de ideas tóxicas que desenmascara, incluyendo el estereotipo más común de que debemos perfeccionarnos constantemente para que alguien llegue a nuestra vida. ¿Qué pasa si en lugar de correr en círculos, podemos empezar a ser compasivos con nosotros mismos? Los beneficios de la libro que la hacen especialmente conmovedora:
Esto es un antídoto contra el positivismo forzado. La autora sugiere normalizar la tristeza, la ansiedad y la fatiga de nuestros esfuerzos. No pensar en lo bueno, sino en que el buscar es un proceso difícil y que es normal sentirlo así. De manera humana, es correcto aceptar nuestra humanidad y vulnerabilidad como parte de la naturaleza. No debemos luchar contra nuestra imperfección. Perderse en nuestra soledad es, en realidad, normal y no tiene nada de vergonzoso. Sin embargo, fingir ser una mujer soltera con una vida llena de lujo y belleza es ridículo y huele a autoengaño.
Me hace reflexionar sobre que el soltero no es sinónimo de fracaso. Destaco la cantidad de ideas tóxicas que desenmascara, incluyendo el estereotipo más común de que debemos perfeccionarnos constantemente para que alguien llegue a nuestra vida. ¿Qué pasa si en lugar de correr en círculos, podemos empezar a ser compasivos con nosotros mismos? Los beneficios de la libro que la hacen especialmente conmovedora:
Esto es un antídoto contra el positivismo forzado. La autora sugiere normalizar la tristeza, la ansiedad y la fatiga de nuestros esfuerzos. No pensar en lo bueno, sino en que el buscar es un proceso difícil y que es normal sentirlo así. De manera humana, es correcto aceptar nuestra humanidad y vulnerabilidad como parte de la naturaleza. No debemos luchar contra nuestra imperfección. Perderse en nuestra soledad es, en realidad, normal y no tiene nada de vergonzoso. Sin embargo, fingir ser una mujer soltera con una vida llena de lujo y belleza es ridículo y huele a autoengaño.
…en el afán de ser el más feliz de la tierra, hay algo triste.
Esto es un antídoto contra el positivismo forzado. La autora sugiere normalizar la tristeza, la ansiedad y la fatiga de nuestros esfuerzos. No pensar en lo bueno, sino en que el buscar es un proceso difícil y que es normal sentirlo así. De manera humana, es correcto aceptar nuestra humanidad y vulnerabilidad como parte de la naturaleza. No debemos luchar contra nuestra imperfección.
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