Una película que cuestiona la justicia y la clemencia
Me parece que en un futuro no muy lejano, la tecnología nos permitirá resolver casos de delincuencia de manera rápida y eficiente, pero ¿qué pasaría si nos juzgara la Inteligencia Artificial?
En la película 'Condenar no es perdonar', dirigida por Timur Bekmambetov, se nos presenta un escenario en el que la inteligencia artificial ha llegado a la cima de la tecnología judicial en Estados Unidos, con una tasa de condenas del 99% y una reducción del 68% en la cantidad de infracciones.
El protagonista, Chris Rayven, es un detective acusado de asesinato de su esposa, y tiene solamente unos minutos para aclarar su inocencia y demostrar que la Inteligencia Artificial no ha cometido un error.
La investigación del asesinato se hace desde la primera persona, lo que me dio la sensación de estar cerca del protagonista y, además, el formato de screenlife, que se ha vuelto tan popular gracias a Timur Bekmambetov.
La película es interesante porque el personaje del protagonista cambia completamente el escenario del film, y me hace reflexionar sobre la ineficacia de un sistema judicial llevado por una Inteligencia Artificial.
¿Cómo un ser humano puede defender su inocencia ante una máquina destinada a dictar veredictos si ya se considera culpable?
La culminación es muy emotiva y tensa, algo que es fundamental en un film de acción, pero también hay algunos pasajes absolutamente increíbles que, sinceramente, desacreditan la experiencia en general.
En mi opinión, la película es buena, pero si se busca lógica, lamentablemente, la experiencia se vuelve difusa.
Si se lo mira como un film de acción puro, entonces es bastante bueno, pero si se busca lógica, lamentablemente, la experiencia se vuelve difusa.
Me gustó mucho que la película se enfocara en una temática muy actualizada y relevante en nuestro mundo moderno, y si se lo mira como un film de acción puro, entonces es bastante bueno.
La decisión de ver esta película o no la dejo a su criterio, pero sí recomiendo la última creación de Bekmambetov.
Lo que me ha sorprendido en esta película es cómo una sola variable, el personaje del protagonista, cambia completamente el escenario del film.
Esta idea también me hace reflexionar sobre la ineficacia de un sistema judicial llevado por una Inteligencia Artificial.
¿Cómo un ser humano puede defender su inocencia ante una máquina destinada a dictar veredictos si ya se considera culpable?
Los momentos incoherentes del film. Sí, están allí, bastante molestos y absurdos, pero prefiero no revelarlos para evitar spoilers.
Lo que sí puedo hacer es decir que se habrían evitado con un poco de racionalidad en los guiones, pero entonces la película habría perdido ese elemento de tensión que, supongo, era el objetivo principal de los creadores.
La culminación. Básicamente, la culminación es muy emotiva y tensa, algo que es fundamental en un film de acción, pero también hay algunos pasajes absolutamente increíbles que, sinceramente, desacreditan la experiencia en general.
La película 'Condenar no es perdonar' es un film que cuestiona la justicia y la clemencia en un mundo donde la Inteligencia Artificial ha llegado a la cima de la tecnología judicial.
El protagonista, Chris Rayven, es un detective acusado de asesinato de su esposa, y tiene solamente unos minutos para aclarar su inocencia y demostrar que la Inteligencia Artificial no ha cometido un error.
La investigación del asesinato se hace desde la primera persona, lo que me dio la sensación de estar cerca del protagonista y, además, el formato de screenlife, que se ha vuelto tan popular gracias a Timur Bekmambetov.
La película es interesante porque el personaje del protagonista cambia completamente el escenario del film, y me hace reflexionar sobre la ineficacia de un sistema judicial llevado por una Inteligencia Artificial.
¿Cómo un ser humano puede defender su inocencia ante una máquina destinada a dictar veredictos si ya se considera culpable?
La culminación es muy emotiva y tensa, algo que es fundamental en un film de acción, pero también hay algunos pasajes absolutamente increíbles que, sinceramente, desacreditan la experiencia en general.
En mi opinión, la película es buena, pero si se busca lógica, lamentablemente, la experiencia se vuelve difusa.
Si se lo mira como un film de acción puro, entonces es bastante bueno, pero si se busca lógica, lamentablemente, la experiencia se vuelve difusa.
Me gustó mucho que la película se enfocara en una temática muy actualizada y relevante en nuestro mundo moderno, y si se lo mira como un film de acción puro, entonces es bastante bueno.
La decisión de ver esta película o no la dejo a su criterio, pero sí recomiendo la última creación de Bekmambetov.
Lo que me ha sorprendido en esta película es cómo una sola variable, el personaje del protagonista, cambia completamente el escenario del film.
Esta idea también me hace reflexionar sobre la ineficacia de un sistema judicial llevado por una Inteligencia Artificial.
¿Cómo un ser humano puede defender su inocencia ante una máquina destinada a dictar veredictos si ya se considera culpable?
Los momentos incoherentes del film. Sí, están allí, bastante molestos y absurdos, pero prefiero no revelarlos para evitar spoilers.
Lo que sí puedo hacer es decir que se habrían evitado con un poco de racionalidad en los guiones, pero entonces la película habría perdido ese elemento de tensión que, supongo, era el objetivo principal de los creadores.
La culminación. Básicamente, la culminación es muy emotiva y tensa, algo que es fundamental en un film de acción, pero también hay algunos pasajes absolutamente increíbles que, sinceramente, desacreditan la experiencia en general.