\nAdvertencia: Si eres fan de este dibujito, lo que voy a soltarte puede dolerte y romperte el corazón; viene cargada de críticas de un crítico muy exigente y está llena de frustración…
\n
\nIntroducción:
\n¡Qué tal, amigos! “Цветик‑семицветик” es un cuento que ha acompañado a varias generaciones desde la infancia. Hay gente que ha leído el libro original de Valentín Katáev y también ha visto la película animada de 1948; mi madre y yo somos parte de ese club. Otros nunca leyeron el libro pero sí se pegaron la película. La historia ya tiene tres versiones cinematográficas y, de paso, versiones menos conocidas: un cortometraje de 1968 con el mismo nombre, la peli “Последний лепесток” de 1977 basada en la misma trama, y el episodio #281 del programa «Ералаш» de 2012 titulado “Цветик‑семицветик”. Yo sólo me emocioné con la primera adaptación, la de 1948, cuando era crío; de “Последний лепесток” apenas recuerdo el principio. ¿Por qué? Tres posibilidades: 1) no la terminé de ver, 2) no me dejó huella, 3) simplemente se borró de mi memoria.
\n1‑ª, el dibujo animado no se vio hasta el final.2‑ª, el dibujo animado no dejó una gran impresión.3‑ª, simplemente se perdió en mi recuerdo.\nVolviendo al tema:
\nEn realidad, la versión de 1948 es la que más se mantiene fiel al texto del libro y captura su espíritu folclórico. Mucha gente la adora, está en su lista de favoritas e incluso la consideran una “obra maestra”. Me parece raro que nadie la haya defendido en los foros de Airrec, ni haya reseñas positivas de sus seguidores. Yo no la catalogo como una obra maestra y, aunque la respeto, no ocupa un sitio de honor en mi colección de animaciones soviéticas. Créeme, tengo razones objetivas para decirlo. La animación está bien hecha, con un estilo estético notable para su época, pero peca de un defecto serio que no puedo pasar por alto. En cuanto al argumento, los problemas son varios… Empezaré mi análisis por lo básico:
\n
\nAnálisis:
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)\nUn anciano camina regando la hierba con una manguera que ya está gastada.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)\nJenya juega con él, pisoteando los agujeros que ha creado (¡qué travieso!), mientras chorros de agua se escapan sin sentido y una perra callejera, hambrienta, se lanza a robarle los bollos.
\n \n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Al principio, Zhenya ni siquiera sintió que alguien había movido su rosquilla en la esponja; no percibió la sorpresa y no volteó a ver a su alrededor.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Zhenya solo se dio cuenta del robo de las rosquillas cuando en la esponja quedaron apenas un par.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Estaba jugando con la manguera y contando cuervos, tan absorta que no se dio cuenta de inmediato. Sí, suena tonto y me estoy quejando sin culpa, así que pasen de esto.
Dato curioso sobre el nombre de la protagonista:
Zhenya no es un nombre al azar para el autor; así se llamaban la hija y la abuela de Valentín Petrovich, personas muy queridas por él.
Ahora, los fallos serios aparecen en lo visual: en una escena la protagonista tiene una frente enorme.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Probablemente sea culpa de la falta de atención de los artistas y de la pereza de redibujar al personaje en papel, algo típico de la técnica de rotoscopia… Pero, dejando a un lado estos defectos, no me lo tomo tan a pecho; este dibujo ocupa, sin duda, un lugar merecido entre mis favoritos.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Luego, como escribe Kataev, en el Polo Norte hace -100 grados y Zhenya, al llegar con su corto vestido, debería temblar de frío y querer regresar.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Pero en la película, en cuanto el hielo la lleva al morsa, ella se queda tranquila, lo mira y empieza a conversar, sin mencionar el frío.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Después, incluso empieza a contar focas.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Y cuando ella escapó del oso polar, lo primero que deseó fue que el oso quedara atrapado en una jaula, no volver a Moscú… Además, a diferencia del libro, no hay ni una pista de que a la protagonista le haga frío. ¿Será resistencia al frío?... En cualquier caso, la conexión con la realidad se desvanece. Y eso no es todo…
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Zhenia, tras formular ese deseo, de alguna forma volvió a Moscú, mientras el oso terminó encerrado en una jaula del zoológico.
\n \n\n\n\n\n\n«Цветик-семицветик». (1948)Justamente, Zhenia debería haber quedado en el Polo Norte junto al oso enjaulado. En el libro, su cuarto deseo era regresar al patio, a Moscú, y no dejar al oso en cautiverio. Texto del libro:
Не помня себя от страха, Женя схватила обледеневшими пальчиками цветик-семицветик, вырвала зеленый лепесток, кинула и закричала что есть мочи:
Лети, лети, лепесток,
Через запад на восток,
Через север, через юг,
Возвращайся, сделав круг.
Лишь коснешься ты земли -
Быть по-моему вели.
Вели, чтоб я сейчас же очутилась опять на нашем дворе! И в тот же миг она очутилась опять во дворе.
Sientan la diferencia. No entiendo por qué en la adaptación se dejó de lado ese momento del libro y se sustituyó por incongruencias fuera de lugar y sin lógica... Todo tenía sentido. No sé a quién culpar, ¿al director o al guionista? He debatido este fragmento con mi madre varias veces; ella piensa que quizás el director quiso añadir su toque personal. Si ese es el caso, resultó superfluo y quedó sin gracia. Esta versión tiene una estética casi atractiva, pero la trama resulta ilógica y sin talento. En «El último pétalo» la cosa fue al revés: la imagen visual resulta algo chocante, pero la historia es coherente y lógica. Además, voy a hacer un análisis comparativo de tres elementos de las tres adaptaciones principales:
Análisis comparativo adicional:
\n \n\n\n\n\nTabla comparativa. Nº\u202f1Imagen visual de Zhenia:
1. Zhenia del dibujo animado «Цветик-семицветик». (1948)
Es morena, con cabello castaño claro recogido en dos coletas con cintas blancas. Su peinado apenas tiene estilo. El vestido tiene algunos detalles. Es la representación visual más acertada para la heroína.
2. Zhenia de la película «Цветик-семицветик». (1968)
Rubia, con coletas sujetas con gomas y una melena voluminosa; su peinado es tierno, pero le quedaría mejor de morena. El traje con tirantes anchos sobre un suéter es bastante mono, aunque el aspecto general resulta algo sencillo.
3. Zhenya del dibujo animado «El último pétalo». (1977)
Voy a ser directo: para mí es la peor representación de la heroína.
\n\n\n\n\nComparativa. Nº2Imagen visual de la flor de siete colores:
1. Flor de siete colores del dibujo animado «La flor de siete colores». (1948)
Los pétalos aparecen en tonos escarlata, naranja claro, vainilla, turquesa‑mentol, azul oscuro, violeta claro y rosa pálido. En palabras sencillas de la abuela‑hechicera: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta y rosa. La forma del capullo recuerda a una lilia. Es, sin duda, la versión más estética que he visto.
2. Flor de siete colores de la película «La flor de siete colores». (1968)
Los colores son: burdeos, luego un naranja muy pálido que roza el amarillo, mostaza, verde pálido, azul añil pálido, azul marino y lila tenue. El aspecto se siente más artificial que natural, pero los tonos siguen muy cerca de los del libro original.
3. Flor de siete colores del dibujo animado «El último pétalo». (1977)
Los pétalos son: burdeos, calabaza, amarillo claro, verde pálido, azul celeste que parece casi blanco, azul y rosa claro. La silueta se asemeja a una margarita.
En el libro los colores son: rojo, naranja, amarillo, verde, azul celeste, azul y violeta.
\n\n\n\n\nComparativa. Nº3Uso de los pétalos de colores para cumplir deseos:
1. Del dibujo animado «La flor de siete colores». (1948)
Se gastaron:
Pétalo rojo — para los panecillos y volver a casa.
Pétalo verde — para reparar la vasija.
Pétalo naranja — para un viaje al norte.
Pétalo violeta — para regresar.
Pétalo amarillo — para pedir juguetes.
Pétalo azul — para devolver los juguetes.
Pétalo rosa — para la salud del niño.
2. De la película «La flor de siete colores». (1968)
Se gastaron:
Pétalo amarillo — para los panecillos y volver a casa.
Pétalo rojo — para reparar la vasija. (en mi opinión, la vasija más estética de todas las adaptaciones)
Pétalo naranja — para pedir juguetes.
Pétalo verde — para devolver los juguetes.
Pétalo azul — para un viaje a la Estrella Polar.
Pétalo violeta — para regresar.
Pétalo celeste — para la salud del niño.
Aquí se sigue bastante el guion original.
3. Del dibujo animado «El último pétalo». (1977)
Se gastaron:
Pétalo verde — para los panecillos y volver a casa.
Pétalo rosa — para reparar la vasija.
Pétalo rojo — para un viaje al norte.
Pétalo celeste — para regresar.
Pétalo naranja — para pedir juguetes.
Pétalo azul — para devolver los juguetes.
Pétalo amarillo — para la salud del niño.
En el libro original:
Se gastaron:
Pétalo amarillo — para los panecillos y volver a casa.
Pétalo rojo — para reparar la vasija.
Pétalo azul — para un viaje al norte.
Pétalo verde — para regresar.
Pétalo naranja — para pedir juguetes.
Pétalo violeta — para devolver los juguetes.
Pétalo celeste — para la salud del niño.
Sobre la moraleja del cuento:
«Escribí la historia del «Flor de siete colores» pensando en la necesidad de compadecerse de los demás. El autor, de forma sencilla y cotidiana, transmite al lector la idea de que debemos sentir lástima por la gente y ayudarles siempre.»
Conclusión final sobre la película animada:
Aunque tiene sus fallos, esta película animada está entre esas que puedes poner sin miedo a los niños. Eso sí, solo para una vista rápida; la trama no es del todo coherente ni bien estructurada. El libro, sin duda, es mejor, más fiable; es preferible que los niños lean el libro que vean su primera adaptación. ¿Recomiendo a los adultos volver a verla? Si tienen curiosidad, una vez, por diversión, está bien. Gracias, lector, por llegar hasta el final de mi reseña. (¡Vaya, siento que por este comentario la gente me lanzará tomates y piedras!)